jueves, 25 de febrero de 2010


LAS 7 LEYES ESPIRITUALES DEL ÉXITO

DEEPAK CHOPRA

1994




LA LEY DEL "KARMA" O DE CAUSA Y EFECTO

Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera...
Cosechamos lo que sembramos.
Y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito.

El karma es la afirmación eterna del libre albedrío... Nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos son los hilos de la red que tendemos a nuestro alrededor.
SWAMI VIVEKANANDA

La tercera ley espiritual del éxito es la ley del karma. El "karma" es a la vez la acción y la consecuencia de esa acción; es causa y efecto al mismo tiempo, porque toda acción genera una fuerza de energía que vuelve a nosotros de igual manera. No es desconocida la ley del karma; todo el mundo ha oído la expresión "Cosechamos lo que sembramos". Es obvio que si deseamos crear felicidad en nuestra vida, debemos aprender a sembrar las semillas de la felicidad. Así, el karma entraña la acción que resulta de las decisiones conscientes.
En esencia, todos somos escogedores de opciones infinitas. En todo momento de nuestra existencia estamos en el campo de todas las posi¬bilidades, donde tenemos acceso a un número in¬finito de opciones. Algunas de estas opciones se escogen conscientemente, mientras que otras se eligen inconscientemente. Pero la mejor ma¬nera de comprender y utilizar al máximo la ley kármica es que seamos conscientes de las decisio¬nes que tomamos en todo momento.
Sea que nos guste o no nos guste, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado. Infor¬tunadamente, muchos de nosotros escogemos in¬conscientemente, y, por tanto, no nos damos cuenta de que estamos frente a un abanico de op¬ciones; sin embargo, lo estamos.
Si yo insultara a alguien, lo más seguro es que esa persona optara por ofenderse. Si yo le hi¬ciera un cumplido, lo más probable es que optara por sentirse complacida o halagada. Pero pense¬mos en esto: siempre hay una opción. Yo podría insultarla, y esa persona podría optar por no ofen¬derse. Yo podría hacerle un cumplido, y ella podría optar por no permitir que mi elogio la afectara.
En otras palabras, la mayoría de nosotros - aunque escogedores de opciones infinitas - nos hemos convertido en haces de reflejos condicio¬nados, los cuales son constantemente provoca¬dos por las personas y las circunstancias, en for¬ma de comportamientos predecibles. Estos reflejos condicionados son como los de Pávlov. Pávlov se hizo famoso por demostrar que si se le da algo de comer a un perro cada vez que suena una campa¬na, pronto el perro comienza a salivar cuando oye la campana, porque asocia un estímulo al otro.
La mayoría de nosotros, como consecuencia del condicionamiento, respondemos de manera repetitiva y predecible a los estímulos de nuestro medio ambiente. Al parecer, nuestras reacciones son provocadas automáticamente por las perso¬nas y por las circunstancias, y así olvidamos que esas reacciones son opciones que escogemos en cada momento de nuestra existencia. Sucede simplemente que escogemos esas opciones incons¬cientemente.
Si nos detenemos un momento y observamos las opciones que escogemos en el instante mismo en que las escogemos, ese simple acto de conver¬tirnos en espectadores nos permite sacar todo el proceso del reino del inconsciente para traerlo al reino de la conciencia. Este procedimiento de elección y de observación conscientes da mucho poder.
Cuando hagamos una elección - cualquier elección - hagámonos dos preguntas. En primer lugar: "¿Cuáles son las consecuencias de escoger este camino?" El corazón nos lo dirá inmediata¬mente. Y en segundo lugar: "¿Traerá esta decisión que estoy tomando felicidad para mí y para quie¬nes me rodean?" Si la respuesta es afirmativa, si¬gamos adelante. Si la respuesta es negativa, si se trata de una opción que nos traerá sufrimiento a nosotros o a quienes nos rodean, abstengámonos de escoger ese camino. Es así de sencillo. Solamente hay una opción, entre el número infinito de opciones que se presentan a cada se¬gundo, que puede traernos felicidad a nosotros y a quienes nos rodean. Elegir esta opción produce una forma de comportamiento que se conoce con el nombre de acción correcta espontánea. La ac¬ción correcta espontánea es la acción apropiada que se toma en el momento oportuno. Es la res¬puesta correcta a cada situación, en el momento en que se presenta. Es la acción que nos nutre, a nosotros y a todas las demás personas a quienes ella afecta.
El universo tiene un mecanismo muy intere¬sante para ayudarnos a tomar decisiones correc¬tas espontáneamente. Este mecanismo se relacio¬na con las sensaciones del cuerpo, las cuales son de dos tipos: de bienestar o de malestar. En el ins¬tante mismo en que estemos tomando una deci¬sión conscientemente, prestemos atención a nues¬tro cuerpo y preguntémosle: "¿Qué pasa si opto por esto?" Si el cuerpo nos envía un mensaje de bienestar, es la decisión correcta; si da señales de malestar, entonces no es el camino apropiado.
Algunas personas sienten el mensaje de bien¬estar o malestar en la zona del plexo solar, pero la mayor parte de la gente lo siente en el área del corazón. Prestemos conscientemente atención al corazón y preguntémosle qué debemos hacer. Des¬pués esperemos la respuesta - una respuesta físi¬ca en forma de sensación. Podrá estar en el nivel más sutil de sensación, pero estará ahí, en nues¬tro cuerpo.
Sólo el corazón sabe la respuesta correcta. La mayoría de las personas piensan que el corazón es sensiblero y sentimental, pero no es así. El cora¬zón es intuitivo; es holístico, es contextual, es relacional. No se orienta a perder o a ganar. Tie¬ne acceso al computador cósmico - el campo de la potencialidad pura, del conocimiento puro y del infinito poder organizador - y toma todo en cuenta. En algunas ocasiones, quizás no parezca razonable, pero la verdad es que su capacidad de computación es mucho más exacta y mucho más precisa que la de cualquier cosa que se encuentre dentro de los límites del pensamiento racional.
Podemos utilizar la ley del karma para crear di¬nero y abundancia, y hacer que todas las cosas buenas fluyan hacia nosotros cuando lo deseemos. Pero primero debemos tomar conciencia de que el futuro es el producto de las decisiones que tomamos en cada momento de nuestra vida. Si ha¬cemos esto con regularidad, estaremos utilizando plenamente la ley del karma. Cuanto más traiga¬mos nuestras decisiones al plano de la conciencia, más podremos escoger aquellas opciones que sean correctas espontáneamente - tanto para noso¬tros como para quienes nos rodean.

¿Qué pasa con el karma del pasado y cómo influye en nosotros ahora? Con respecto al karma pasado, se pueden hacer tres cosas: La primera es pagar las deudas kármicas. La mayoría de la gente escoge hacer esto - inconscientemente, claro está. Ésta también puede ser nuestra opción. Al¬gunas veces, el pago de esas deudas implica mu¬cho sufrimiento, pero la ley del karma dice que en el universo jamás queda una deuda pendiente. El sistema contable de este universo es perfecto, y todo es un intercambio constante, de un lado a otro, de energía.
La segunda posibilidad es transformar o con¬vertir el karma en una experiencia más deseable. Éste es un proceso muy interesante, en el cual uno se pregunta, mientras paga la deuda kármica: "¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Por qué me está sucediendo esto y cuál es el mensaje que el universo trata de comunicarme? ¿Cómo puedo hacer que esta experiencia sea útil para mis congéneres los seres humanos?"
Haciendo esto, buscamos el principio de la oportunidad, para luego unirlo con nuestro dharma, o sea el propósito de nuestra vida, del cual hablaremos en la séptima ley espiritual del éxito. Esto nos permite convertir el karma en una nue¬va experiencia.
Si, por ejemplo, nos fracturamos una pierna practicando un deporte, podríamos preguntarnos: "¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Cuál es el mensaje que el universo trata de comunicar¬me?" Quizás el mensaje sea que necesitamos to¬mar las cosas con calma y tener más cuidado o prestar más atención a nuestro cuerpo la próxima vez. Y si nuestro dharma es enseñar a otros lo que sabemos, entonces al preguntarnos: "¿Cómo pue¬do hacer que esta experiencia sea útil para mis congéneres los seres humanos?", podríamos optar por compartir lo que aprendimos escribiendo un libro sobre la manera de practicar deportes sin ries¬go; o podríamos diseñar un zapato especial o un protector para las piernas que evitara ese tipo de lesión.
De este modo, a la vez que pagamos nuestra deuda kármica, habremos convertido la adversi¬dad en un beneficio que puede traernos riqueza y realización. En eso consiste la transformación del karma en una experiencia positiva. En realidad, no nos hemos librado de nuestro karma, pero po¬demos aprovechar un episodio kármico para crear un karma nuevo y positivo a partir de él.
La tercera manera de enfrentar el karma es trascendiéndolo. Trascender el karma es indepen¬dizarse de él. La manera de trascender el karma es entrar constantemente en el espacio de la conciencia pura para sentir el yo, el espíritu. Es como lavar un trapo sucio en una corriente de agua; cada vez que se lava, desaparecen algunas man¬chas, y si se lava una y otra vez, cada vez queda más limpio. Limpiamos o trascendemos el karma entrando y saliendo del espacio de la conciencia pura. Esto, claro está, se hace mediante la prácti¬ca de la meditación.
Todos los actos son episodios kármicos; beber una taza de café es un episodio kármico. Esa ac¬ción genera recuerdo, y el recuerdo tiene la capa¬cidad o la potencia de generar deseo, y el deseo genera nuevamente una acción. El sistema opera¬cional del alma consta de karma, recuerdo y de¬seo. El alma es un haz de conciencia en el cual residen las semillas del karma, el recuerdo y el deseo. Cuando tomamos conciencia de esto, nos convertimos en generadores de realidad conscien¬tes. Tomando conciencia de las elecciones que hacemos, comenzamos a generar acciones que en¬cierran un proceso de evolución tanto para noso¬tros como para todos los que nos rodean. Y eso es todo lo que necesitamos hacer.
Mientras el karma sea evolutivo - tanto para el yo como para todos los afectados por el yo - los frutos del karma serán la felicidad y el éxito.

CÓMO APLICAR LA LEY DEL "KARMA" O DE CAUSA Y EFECTO

Pondré a funcionar la ley del karma compro¬metiéndome a hacer lo siguiente:

1) Hoy observaré las decisiones que tome en cada momento. Y con el simple hecho de observar esas decisiones, las traeré a mi conciencia. Sabré que la mejor manera de prepararme para cualquier momento en el futuro es estar totalmente consciente en el presente.

2) Siempre que haga una elección me formula¬ré dos preguntas: "¿Cuáles son las consecuen¬cias de esta decisión?" y "¿Traerá esta deci¬sión felicidad y realización tanto para mí como para aquellos a quienes afectará?"

3) Después le pediré orientación a mi corazón, y me dejaré guiar por su mensaje de bienes¬tar o de malestar. Si me siento a gusto con la decisión, seguiré adelante sin temor. Si la decisión me produce malestar, me detendré a mirar las consecuencias de mi acción con mi visión interior. Esta orientación me per¬mitirá tomar espontáneamente decisiones correctas tanto para mí como para todos los que me rodean.

lunes, 22 de febrero de 2010


El agua apaga el fuego que arde,
y el ayudar consigue el perdón de los pecados.
Del que hace el bien se acordarán después;
cuando resbale, encontrará quien lo sostenga.
Hijo mío, no te burles de quien vive en la aflicción,
ni desprecies al que vive amargamente.
No dejes sufrir al que esté necesitado,
ni te escondas del que esté abatido.
No hagas sufrir al que tiene el corazón afligido,
ni le niegues tu ayuda.
No rechaces al débil que te pide ayuda,
ni le des motivos para que te maldiga.
Si al sentirse triste y amargado levanta la voz,
el Creador escuchará sus gritos.
Hazte querer...
Escucha con atención...
Libra del opresor al oprimido...
Así Dios te llamará Hijo,
te amará y te salvará de la desgracia.


(Ecles.3,4-f) -("La Biblia Habla Hoy"-pág.716)

martes, 24 de noviembre de 2009


Tranquilidad


¡Tranquilidad perseverante en la vida!

Aunque venga la caída.

lo grave seria que muera la esperanza,

de ser lo que deseas, o tener lo que puedas.



La felicidad posea tu alma,

aunque rotas se vuelvan algunas cosas,

rota no se vuelva la sonrisa,

ni tampoco los sueños de victoria.



"La vida, serena y tormentosa

a veces cruel, otras hermosa"*

Valiente respira profundo,

disfruta ¡Aunque sea la derrota!



Muchas veces no hay logros,

si derrotas no vienen.

El cambio es necesario.

Cosas acontecen.



Por favor que no muera,

en ti nunca la esperanza,

los sueños y alegrías.

Eres un vencedor. ¡Disfruta!

Aunque derrotado,

triunfa a la derrota.


Javier R. Cinacchi

jueves, 15 de octubre de 2009


Beneficios de dibujar o pintar mandalas

1) Comienzo de un trabajo de meditación activa.
2) Contacto con tu esencia.
3) Te expresarás mejor con el mundo exterior.
4) Ayuda a expandir tu conciencia.
5) Desarrollo de la paciencia.
6) Despertar de los sentidos. Es probable que comiences a ver lo que está a tu alrededor con otros ojos.
7) Empiezas a escuchar la voz de tu intuición.
8) Te aceptarás y te querrás más.
9) Te curarás física y psíquicamente.

Formas y sus significados

Los mandalas no son simples dibujos de colores. Todos los elementos que en ellos se integran tienen un significado. Conoce algunos de los más utilizados:

Círculo: movimiento. Lo absoluto. El verdadero yo.

Corazón: sol. Amor. Felicidad. Alegría. Sentimiento de unión.

Cruz: unión del cielo y la tierra. Vida y muerte. Lo consciente y lo inconsciente.

Cuadrado: procesos de la naturaleza. Estabilidad. Equilibrio.

Estrella: símbolo de lo espiritual. Libertad. Elevación.

Espiral: vitalidad. Energías curativas. Búsqueda constante de la totalidad.

Hexágono: unión de los contrarios.

Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.

Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.

Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.

Rectángulo: estabilidad. Rendimiento del intelecto. La vida terrenal.

Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba); agresión hacia uno mismo (hacia el centro)

¿Qué quieren decir los colores?

El uso de los colores en los mandalas también tiene un significado especial. Su uso está relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta o dibuja. Descubre lo que esconde cada tonalidad:

Blanco: nada, pureza, iluminación, perfección.

Negro: muerte, limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.

Gris: neutralidad, sabiduría, renovación.

Rojo: masculino, sensualidad, amor, arraigamiento, pasión.

Azul: tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.

Amarillo: sol, luz, jovialidad, simpatía, receptividad.

Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.

Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.

Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.

Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.

Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.

Oro: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.

Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.



http://www.mipunto.com/temas/3er_trimestre02/mandala.html

martes, 6 de octubre de 2009


A Modo de Homenaje a la Cantora Argentina MERCEDES SOSA, que partió hacia una gira eterna, reuniéndose seguro con Eladia, Chabuca y Violeta, la letra de ésta hermosa canción de Blazquez que desde su garganta hacía huellas en nuestras almas...
HONRAR LA VIDA

No... permanecer y transcurrir

no es perdurar no es existir

ni honrar la vida.



Hay tantas maneras de no ser

tanta conciencia sin saber,

adormecida.



Merecer la vida no es callar

y consentir, tantas injusticias

repetidas.



Es una virtud, es dignidad

y es la actitud de identidad

más definida.



Eso de durar y transcurrir

no nos da derecho a presumir

porque no es lo mismo que vivir...

honrar la vida.



No... permanecer y transcurrir

no siempre quiere sugerir

honrar la vida.



Hay tanta pequeña vanidad

y nuestra tonta humanidad

enceguecida.



Merecer la vida es erguirse

vertical, más allá del mal

de las caídas.



Es igual que darle a la verdad

y a nuestra propia libertad

la bienvenida.



Eso de durar y transcurrir

no nos da derecho a presumir

porque no es lo mismo que vivir...

honrar la vida. (bis)



Eladia Blazquez

martes, 29 de septiembre de 2009



"Quien tiene confianza, llega a su destino, quien esta en paz consigo mismo,
conoce el camino"


IMAGINA

Imagina que no existe el cielo
Es fácil si lo intentas
No hay infierno bajo nosotros
Sobre nosotros sólo hay cielo
Imagina a toda la gente
Viviendo para hoy
Imagina que no hay países
No es difícil de hacer
Nada por lo que matar o morir
Y religiones tampoco
Imagina a toda la gente
Viviendo la vida en paz
Dirás que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será como uno
Imagina que no hay posesiones
Me pregunto si puedes
Sin necesidad de avaricia o hambre
Una hermandad de hombres
Imagina a toda la gente
Compartiendo todo el mundo
Dirás que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será como uno

John Lennon